Lección # 2: Nuevo Testamento
Mientras que los 39 libros del Antiguo Testamento se enfocan en la historia de Israel y en la promesa del Salvador que estaba por venir, los 27 libros del Nuevo Testamento se enfocan en la persona de Cristo y el establecimiento de la iglesia. Los 4 Evangelios registran su nacimiento, vida, muerte, resurrección y ascensión. Cada uno de los 4 escritores ve el acontecimiento más grande e importante de la historia, la venida del Dios-hombre, Jesucristo, desde una perspectiva diferente.
- Mateo lo ve a través de la perspectiva de su reino.
- Marcos a través de su servicio como siervo.
- Lucas a través de la perspectiva de su naturaleza humana.
- Juan a través de su deidad.
El libro de los Hechos narra la historia del efecto de la vida, muerte y resurrección de Jesucristo, el Señor Salvador. Dicha historia va desde su ascensión, la venida consecuente del Espíritu Santo, hasta el nacimiento de la iglesia, a lo largo de los primeros años de la predicación del evangelio llevada a cabo por los apóstoles y sus asociados. Hechos registra el establecimiento de la iglesia en Judea, Samaria y en el Imperio Romano.
Las 21 epístolas fueron escritas a iglesias o a personas para explicarles el significado de la persona y obra de Jesucristo, con sus implicaciones para la vida y testimonio hasta que Él regrese.
El Nuevo Testamento termina con Apocalipsis, el cual comienza con un cuadro de la época actual de la iglesia y culmina con el regreso de Cristo para establecer su reino terrenal, trayendo juicio sobre los impíos y gloria y bendición sobre los creyentes. Después del reino milenario del Señor Salvador, se llevará a cabo el último juicio que conduce al estado eterno. Todos los creyentes de la historia entran a la gloria eterna definitiva preparada para ellos, y todos los impíos son enviados al infierno para ser castigados eternamente.
Para entender la Biblia es esencial comprender el flujo de esta historia desde la creación hasta la consumación. También es crucial mantener en mente el tema unificador de las Escrituras. El tema principal que se explica a lo largo de toda la Biblia es el siguiente: Dios, para su propia gloria, ha determinado crear y reunir para sí mismo a un grupo de personas para que sean los súbditos de su reino eterno, para adorarlo, honrarlo, y servirlo para siempre y a través de quienes Él desplegará su sabiduría, poder, misericordia, gracia y gloria. Para reunir a sus escogidos, Dios debe redimirlos del pecado. La Biblia revela el plan de Dios para esta redención desde su inicio en la eternidad pasada hasta su término en la eternidad futura. Los pactos, las promesas y las épocas son todos secundarios al plan singular y continuo de la redención.
Hay un Dios. La Biblia tiene un Creador. Es un libro. Tiene un plan de gracia, registrado desde el inicio, que pasa desde la ejecución hasta la consumación. Desde la predestinación hasta la glorificación, la Biblia es la historia de Dios redimiendo a su pueblo escogido para alabanza de su gloria.
Conforme a los propósitos y el plan redentor de Dios, se llevan a cabo en las Escrituras cinco temas destacados, que se repiten constantemente:
- La Persona de Dios
- El Juicio por el Pecado y la Desobediencia
- La Bendición por la Fe y la Obediencia
- El Señor Salvador y el Sacrificio por el Pecado
- El Reino Venidero y la Gloria
Todo lo que se revela en las páginas tanto del Antiguo Testamento como del Nuevo Testamento está asociado con estas cinco categorías. Las Escrituras siempre están enseñando o ilustrando:
- La persona y atributos de Dios.
- La tragedia del pecado y la desobediencia a la norma santa de Dios.
- La bendición de la fe y la obediencia a la norma de Dios.
- La necesidad de un Salvador por cuya justicia y sustitución los pecadores pueden ser perdonados, declarados justos y transformados para obedecer la norma de Dios.
- El fin venidero glorioso de la historia redentora en el reino terrenal del Señor Salvador y el reinado eterno subsiguiente, y la gloria de Dios y Cristo.
Conforme uno estudia las Escrituras, es esencial entender estas categorías que de manera continua se repiten como grandes ganchos en los cuales se cuelgan los pasajes. Mientras se lee a lo largo de la Biblia, se debe ser capaz de relacionar cada porción de las Escrituras con estos temas dominantes, reconociendo que lo que es presentado en el Antiguo Testamento luego es aclarado en el Nuevo Testamento.













Escribir un comentario